jueves, 25 de octubre de 2007

El Cuarto Camino

El Cuarto Camino es una corriente para el conocimiento de sí, dado a conocer por George Ivanovitch Gurdjieff a principios del siglo XX.

A principios del siglo XX, Gurdjieff apareció en Europa portador de un conocimiento que ha sido conocido por “Cuarto Camino”, aunque el nunca lo llamó así. Cuando el hombre o la mujer comienzan a cuestionarse el porqué de la vida humana en este planeta, y sobre todo el porqué de su existencia y el objetivo de la misma, tratan de buscar un camino que les de una respuesta a esas preguntas.

Se considera que existen tres caminos que pueden satisfacer esa crisis existencial, y que llevan al despertar o “autoconocimiento” del hombre.

El primer camino es también conocido como el camino del fakir. El hombre que sigue este camino, es capaz, por medio de mortificaciones corporales de crear una poderosa voluntad que los lleva al despertar de la conciencia. Es el camino de la lucha contra el cuerpo físico

El segundo camino, es el camino del monje, y a él se acercan todas las personas que buscan el despertar basándose en la fe, los sentimientos religiosos, la oración, el ayuno, el retiro. Es el camino de la lucha contra las emociones.

El tercer camino, es el camino del yogui. Este camino se enfoca en el conocimiento basado en el intelecto; busca el despertar por medio del razonamiento, la concentración y la meditación, aunado a una serie de posturas que les permite el dominio “mente-cuerpo”.

El cuarto camino, también conocido como el camino del “hombre astuto” o del “hombre ladino”, utiliza de cada uno de los tres caminos lo que necesite en un momento dado para alcanzar el despertar; si necesita mortificar su cuerpo, lo hará; si necesita la oración y cultivar sus sentimientos religiosos lo practicará; si necesita de meditación y concentración, lo practicará; pero nunca se enfocará solo a uno de los tres caminos. Esto le permite el desarrollo armónico de todas sus funciones corporales, emocionales y mentales.

El Cuarto Camino o “Trabajo” como también se le llama, se lleva a cabo en medio de la vida cotidiana. No necesita aislamiento. Es un sistema pragmático. Se trabaja en lo que sea útil para alcanzar el despertar. De principio a fin, la enseñanza de Gurdjieff es práctica. Se ocupa de la situación concreta de nuestra existencia inmediata y lo que hacemos de ella ahora.

"El Hombre -dice Gurdjieff- no vive según su verdadero potencial humano y se satisface con una existencia meramente animal, viviendo día a día las posibilidades de su propia ilusión la cual está totalmente desconectada de la realidad." Esto produce en nosotros una sensación de vacío que inquietantemente tratamos de reemplazar con fama, riquezas y reconocimiento social, mientras a la vez se crea un abismo mayor entre el mundo externo y el mundo interno. Este gran abismo debe ser superado por medio del trabajo individual y el esfuerzo conciente. El automatismo humano no puede ser modificado a través del intelecto o por medio de un simple deseo: es necesaria una lucha intencional para mantenernos despiertos, para vivir en el presente.

El Cuarto Camino no es ni una mezcla de líneas espirituales ni una maquinación ecléctica moderna. Es, como Gurdjieff declaró, "totalmente autosuficiente e independiente de otras líneas y ha sido totalmente desconocida hasta el presente."

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